lunes, 27 de mayo de 2013

Promoviendo el amor a los símbolos patrios desde la infancia


Por: Sofía Álvarez

Si queremos que nuestros infantes se forjen en valores debemos practicarlo con el ejemplo, por eso es importante hablarles de la historia de nuestro país y el esfuerzo que han tenido los insignes hombres para que nuestra nación sea libre.

Muchos padres le dejan el trabajo de informar sobre estos temas a los/as maestros/as, para que sean ellos/as quienes le hablen de la historia, sin embargo, si nos hacemos partícipes de inculcarles el amor y el respeto a la Patria, tendremos mejores resultados, el hogar es la primera escuela. La familia sigue siendo el eje principal de la sociedad y la escuela de valores de sus hijos/as.

Celebramos con  los niños y niñas el 24 de mayo, lo hicimos conociendo nuestros símbolos patrios, cantando el himno nacional y los más grandecitos de preparatoria interpretando una poesía.
Invitamos a  papá y mamá enseñarles a sus niños/as el verdadero valor de los Símbolos Patrios y las fechas cívicas, los expertos aconsejan para ello aplicar los siguientes tips durante el año.

TIPS
• Contarles sobre los colores de la bandera.
• Observar postales o fotos de sus viajes por el interior de su país.
• Visitar museos donde pueda ver las riquezas de su tierra: textiles, cerámicas, etc.
• Escuchar música de los diferentes lugares de su país.
• Viajar a diferentes destinos del país y visitar los lugares más representativos de cada ciudad.
• Escuchar el Himno Nacional.
• Hablarle sobre sus héroes para que tenga modelos a seguir además de sus ejemplos como padres y maestros.
• Explicarle el significado de los elementos del Escudo Nacional.

El patriotismo se inicia en la familia, se refuerza en la escuela y se plasma en la sociedad con sus actitudes.

El simple hecho de enseñarle, por ejemplo, a botar los desperdicios en el tacho de basura estamos haciendo que aprenda a mantener limpia su casa, su escuela y su comunidad.

Los esfuerzos que hagamos hoy con nuestros niños por ofrecerles los mejores ejemplos de amor y respeto a nuestra patria darán frutos en el futuro, a corto o largo plazo, pero en ambos casos en bien de nuestra comunidad. 


Como padres y maestros desempeñamos un papel muy importante para lograr que nuestra sociedad sea mejor con el pasar de los años.



jueves, 22 de noviembre de 2012

Educando con tolerancia



Aprender a vivir juntos, es uno de los pilares básicos de la educación ya que nos permite educar en la inclusión, guardando una relación directa con el concepto de tolerancia. La tolerancia se la define como “El respeto y la consideración hacia las formas de pensar, de hacer y de sentir de los demás, aunque éstas sean diferentes a las nuestras”.

Debemos formar seres humanos más preparados en la tolerancia y poder convivir en un mundo cada vez más diverso; para proteger contra la discriminación, vivir en paz y  abrir caminos hacia el respeto, recordando lo más importante que “nos hacemos humanos los unos a los otros”.
En educación, el buen ejemplo enseña siendo una columna generadora de comportamientos deseables entre los cuales está la tolerancia.
Entre las sugerencias más reconocidas para inducir tolerancia en los hijos están:

  • Hablar sobre tolerancia en la familia.
  • Identificar actitudes intolerantes en los hijos o miembros de la familia y analizarlas y confrontarlas serenamente con ellos.
  • Hablar sobre la tolerancia en la familia respecto a los amigos o compañeros de los niños y niñas y confrontarlas con gran capacidad de amor, compasión y respeto.
  •  Apoyar a los niños que son víctimas de intolerancia dentro de un claro concepto educativo de opción por el débil en el que los derechos de todos los niños y niñas sea lo primero.
  •  Alentar a los niños en consenso con el sistema educativo, a participar en actividades comunitarias que les enseñarán en primer lugar a apreciar lo que tienen y a mirar compadecidamente a quienes tienen menos oportunidades en su diario vivir, a aquellos que sufren.
Como dice un proverbio español “Fray ejemplo es el mejor predicador”, seamos ejemplo en todo momento  de empatía, tolerancia para nuestros hijos e hijas asegurando así su formación basada en el amor de nuestro Padre Dios.



Por Sofía Alvarez Oramas
 

lunes, 15 de octubre de 2012

Reto educativo: la velocidad visual


En estos tiempos estamos bombardeados por imágenes en la televisión y juegos de videos.  En casi todos los hogares hay un instrumento tecnológico por la cual nos enteramos de lo que ocurre en nuestro país como fuera de él. Los jóvenes están expuestos a estas imágenes a diario. 

Estas imágenes llevan con ellas mensajes escondidos que se proyectan a grandes velocidades dejando al joven en un estado “estatizante”, inmovilizado, casi paralizado e impresionado. No hay tiempo para interpretaciones pues cada treinta segundos cambian las imágenes entre segmentos de quince minutos de los programas de televisión. ¿Quién ayuda a descifrar tales imágenes? Esta es la pregunta que yo me hice cuando mi hija tenía seis años. Resulta que pasaban una propaganda de desodorante donde la imagen era una joven con los brazos entrelazados al cuello de un joven quien tenía sus manos en los glúteos de la joven bailando un bolero en una discoteca. 

Una tarde viendo la televisión con mi hija. Ella me pregunta: “Mamita, cuando yo sea grande y baile en la discoteca con mi enamorado él  ¿me va a poner las manos en los pompis?” Mi hija no captó el mensaje del desodorante ultra seco que permite a la joven entrelazar sus brazos al cuello, el mensaje que ella recibió fue otro. Y así, puede haber múltiples mensajes escondidos y mal interpretados por miles de televidentes que aún no tienen criterios formados. Sin considerar, además, que estos jóvenes televidentes tengan a alguien que puedan interpretar dichos mensajes. Hay que tomar en cuenta que una propaganda dura aproximadamente treinta segundos. 

¿Qué sucede con  los famosos videos musicales que duran entre tres y siete minutos? ¿Y las películas? ¿A cuánta información visual estamos expuestos durante el día y la noche? ¿De que manera nos vamos a dominar o controlar la velocidad visual con nuestros hijos? ¿Cuándo vamos a monitorear y conversar acerca de estos temas con nuestros hijos?

domingo, 30 de septiembre de 2012

La independencia de los hijos


Cada día, los hijos se van más tarde del hogar. Es más, hay cuarentones que viven y dependen de sus padres. Parecería que estamos fallando en el proceso de separación, independencia y de crear individualidad.
Es irónico lo que pasa. Los padres dedican su vida a hacer felices a sus hijos y el resultado es la infelicidad pues ellos nunca aprenden la autosuficiencia, nadie los preparó para eso.

En aras de una felicidad mal entendida, los padres les dan todo y más: clases de música, deportes, el mejor colegio, felices cumpleaños, viajes exóticos y, en fin, un exceso de gratificación. Estos padres se sacrifican no sólo monetariamente sino en todo sentido para que sus hijos tengan lo mejor del mundo. Pero al ver crecer a estos hijos estamos viendo que se vuelven no solo cómodos sino exigentes. Son niños que han crecido con tanta atención y preocupación alrededor de su felicidad que se quieren bastante a sí mismos, pero a nadie más. Esa autoestima no es buena. 

Les hace difícil dar a los demás y por lo tanto sus interacciones emocionales son conflictivas. Esto no pasó con generaciones anteriores. Jóvenes cuyos padres no se preocuparon tanto por la felicidad de sus hijos sino por la de ellos. Y los resultados fueron gente trabajadora, luchadora y sobretodo independiente. Eran padres que no sobreprotegían (tal vez porque no había tantos peligros) y les dieron más libertad hasta para cometer errores, lo cual les llevó al desarrollo de un buen sentido de responsabilidad e identidad.

¿Qué vamos a hacer entonces con los hijos de hoy, egoístas, cómodos y dependientes? La respuesta es obvia: Ponernos las pilas y exigirles. Hacer acuerdos sobre lo que sí y lo que no se puede. Enseñarles lo que se llama 'juicio de realidad'. Hacerles ver que tienen que ganarse las cosas y que todo tiene un límite que hay que respetar. Una tarea esencial es enseñarles el buen manejo del dinero desde muy temprano. Si quieren algo extra, que trabajen y lo consigan. Ver que sus padres buscan su propio bienestar como personas y pareja será un buen ejemplo para estos hijos.

Es importante que vean que así como los padres hacen sacrificios por ellos, también merecen privilegios y respeto. Ya, más adelante, ellos se ganarán esas comodidades pero por sus propios méritos. Prepare entonces a sus hijos para que labren su felicidad.

Ojalá que con el primer sueldo que ganen se les exija algún aporte para la casa. Si no, ahí los tendrán pegados, cómodos pero poco productivos posiblemente bastante infelices.
Reflexione. Cualquier día es bueno para cambiar de estrategia en la crianza de los niños de hoy.


Por Annie de Acevedo, Psicóloga.

La independencia de los hijos


Cada día, los hijos se van más tarde del hogar. Es más, hay cuarentones que viven y dependen de sus padres. Parecería que estamos fallando en el proceso de separación, independencia y de crear individualidad.
Es irónico lo que pasa. Los padres dedican su vida a hacer felices a sus hijos y el resultado es la infelicidad pues ellos nunca aprenden la autosuficiencia, nadie los preparó para eso.

En aras de una felicidad mal entendida, los padres les dan todo y más: clases de música, deportes, el mejor colegio, felices cumpleaños, viajes exóticos y, en fin, un exceso de gratificación. Estos padres se sacrifican no sólo monetariamente sino en todo sentido para que sus hijos tengan lo mejor del mundo. Pero al ver crecer a estos hijos estamos viendo que se vuelven no solo cómodos sino exigentes. Son niños que han crecido con tanta atención y preocupación alrededor de su felicidad que se quieren bastante a sí mismos, pero a nadie más. Esa autoestima no es buena. 

Les hace difícil dar a los demás y por lo tanto sus interacciones emocionales son conflictivas. Esto no pasó con generaciones anteriores. Jóvenes cuyos padres no se preocuparon tanto por la felicidad de sus hijos sino por la de ellos. Y los resultados fueron gente trabajadora, luchadora y sobretodo independiente. Eran padres que no sobreprotegían (tal vez porque no había tantos peligros) y les dieron más libertad hasta para cometer errores, lo cual les llevó al desarrollo de un buen sentido de responsabilidad e identidad.

¿Qué vamos a hacer entonces con los hijos de hoy, egoístas, cómodos y dependientes? La respuesta es obvia: Ponernos las pilas y exigirles. Hacer acuerdos sobre lo que sí y lo que no se puede. Enseñarles lo que se llama 'juicio de realidad'. Hacerles ver que tienen que ganarse las cosas y que todo tiene un límite que hay que respetar. Una tarea esencial es enseñarles el buen manejo del dinero desde muy temprano. Si quieren algo extra, que trabajen y lo consigan. Ver que sus padres buscan su propio bienestar como personas y pareja será un buen ejemplo para estos hijos.

Es importante que vean que así como los padres hacen sacrificios por ellos, también merecen privilegios y respeto. Ya, más adelante, ellos se ganarán esas comodidades pero por sus propios méritos. Prepare entonces a sus hijos para que labren su felicidad.

Ojalá que con el primer sueldo que ganen se les exija algún aporte para la casa. Si no, ahí los tendrán pegados, cómodos pero poco productivos posiblemente bastante infelices.
Reflexione. Cualquier día es bueno para cambiar de estrategia en la crianza de los niños de hoy.


Por Annie de Acevedo, Psicóloga.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Los beneficios de la lectura para los niños



Los beneficios del libro para los niños son incalculables y para toda la vida. En mi caso, se creaba un lazo de comunicación. El contacto visual y el juego de voces hacía que interactuemos de forma intuitiva, inclusive habían oportunidades de ayudar a que expresen sus ideas y sentimientos. Era gratificante verlos imitar los sonidos y las caras. Son momentos que nos permiten establecer una comunicación saludable de respeto, yo escucho tu haces silencio y viceversa.

Llevemos a nuestros hijos a querer leer, a buscar saber, a adentrarse en el mundo del arte, del dibujo y de la imagen a través de las ilustraciones. Aumentemos su habilidad de escuchar, desarrollar su sentido crítico, aumentar la variedad de experiencias, y crear alternativas de diversión y placer para ellos a un bajo costo que nos alimenta el compartir día a día. De paso, así aprendemos a convertir fácilmente las palabras en ideas, imaginar lo que no hemos visto y con esto conseguimos explorar en la situación emocional del personaje, probando sensaciones como el peligro, el misterio... Nuestros hijos aprenden valores comunes. El de ser un buen niño, hijo, hermano, primo, y amigo, por ejemplo, con un cuento como el de Peter Pan.

Nuestros hijos desarrollan conciencias conociéndose a sí mismos, formando criterios, sin contar que la lectura nos ayuda a escribir y a relacionarnos mejor socialmente. Nos podemos valer de la lectura de cuentos para ser empáticos en situaciones difíciles. Hoy día parece ser que el interés por la lectura ha experimentado un crecimiento por parte de los niños. Las editoriales de libros infantiles no solo aumentaron la cantidad de productos como también mejoraron su calidad. Si damos un paseo por las librerías y bibliotecas infantiles, podemos encontrar una infinidad de libros vestidos con las más curiosas ilustraciones, rellenos de los temas más interesantes... ¡Cada día son más irresistibles!

Además de esa oferta de libros, se nota también que se han creado espacios de lectura exclusivamente para los niños en las escuelas, bibliotecas, etc. Asimismo, los libros ya ocupan espacio incluso en muchas habitaciones de niños, desde su edad más temprana. Eso demuestra que los padres están cada día más conscientes del valor de la lectura. Y eso, estarán sumamente agradecidos por el resto de sus vidas.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Autonomía en los niños/as



La autonomía personal, hace referencia a la capacidad para utilizar los recursos personales que en cada momento dispongan.

Qué debemos proponernos como padres para conseguirlo:

 1-   Ofrecerles alternativas para que elija.
 Permitamos que el niño pueda elegir entre dos o más alternativas sin advertirles que hagan una cosa. De esta manera conseguiremos que el niño aprenda a ejercer el control sobre sus acciones.

2.- Dejarle actuar reconociendo su esfuerzo cuando se enfrenta a dificultades.
 Es bueno que poco a poco el niño/a se enfrente a nuevos retos: usar el cuchillo y el tenedor, atarse los zapatos, resolver un problema de matemáticas…

3.-No atosigarlo/a con preguntas.
 Preguntar demasiado puede parecer un signo de interés hacia el niño, pero también es una invasión de privacidad. Estimular su autonomía es permitirle que cuente sus experiencias cuando desee.

4º Más que darle respuestas hacerle pensar.
 También se puede pensar que estimular al niño/a es contestarles en cuanto y a todo lo que pregunten. Podemos estimular su razonamiento si le devolvemos la pregunta. Qué mejor manera de estimular su razonamiento que hacerle pensar sin darle de primeras la solución a todo.

5º.-Enseñarle a buscar soluciones fuera.
 Ser autónomo significa dejar de depender de los padres y madres y buscar otras instancias para resolver los problemas. Por eso, cuando ante preguntas de los niños se les remite a que busquen la información en soportes que sean adecuados para su edad  libros, colegio, Internet, enciclopedias……….

6º.- No desanimarle.
 Estimular la autonomía es dejar que planifiquen y comprueben por sí mismos que las  decisiones  a veces nos pueden decepcionar si no cumplen las expectativas que tenemos al principio.

 Todos estos consejos irán en función de la edad y de la madurez que tengan nuestros hijos. Nosotros como padres/madres debemos de tener esto en cuenta a la hora de llevarlos a la práctica.