jueves, 3 de agosto de 2017

En familia educamos


Una buena familia es aquella que ayuda a todos sus miembros a crecer y ser fuertes. Es un núcleo donde existe un clima de confianza donde se pueden contar las cosas diarias sin temor a ser juzgados. Una familia adecuada es tolerante de las debilidades de cada quien. Apoya también los talentos y fortalezas que tengan los hijos. Permite los errores porque entiende que solo así aprenderán a crecer adecuadamente, logra un equilibrio entre la autoridad y el amor que permite el desarrollo sano de sus miembros. Una buena familia tiene rutinas y ritos que todos respetan. Comen juntos aunque sea una vez al día. Celebran los cumpleaños y las Navidades juntos. Se acompañan entre sí en las buenas y las malas. Pasan tiempo juntos, y también abren el espacio del tiempo individual. Cada hijo necesita un tiempo o un espacio que sea solo para él (ella). En una buena familia existe el respeto por los padres y por los hijos. 

El maltrato se minimiza. Se acepta el conflicto como parte necesaria de la vida cotidiana. La convivencia implica algo de conflicto pero se asume una actitud constructiva frente a este. En una buena familia existen buenos ejemplos por parte de los padres con el testimonio de vida de los padres, se les enseña a los hijos valores como honestidad, generosidad, respeto y confianza. En una buena familia va a haber de todo un poco, sin que por eso se rotule a los hijos. 

Encasillar a un hijo como el difícil, al otro como el inteligente, hace mucho daño pues no permite que el ser humano cambie. Cada miembro tiene derecho a ser como es y debe tener la libertad de desarrollar su potencial. Una buena familia es capaz de mandarle al hijo el mensaje de que pase lo que pase los demás miembros siempre estarán ahí. El pertenecer a una familia fuerte y unida es el mejor legado que podemos dejar a nuestros hijos y a las futuras generaciones. 

Esto se lleva muy adentro y vale más que el dinero, el poder o cualquier otra riqueza. Así de sencillo, construyamos familias buenas de verdad y así sí podemos construir una verdadera paz.

Recuperado, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-866313

jueves, 29 de junio de 2017

Enséñale las claves para convivir en paz con los demás




¿Quieres que tu hijo aprenda a convivir y a respetar a los demás? Transmítele actitudes y valores positivos desde que es un bebé.
Niños que no cumplen las normas, que responden a sus profesores, que pegan a sus compañeros... Numerosos estudios indican que el nivel de agresividad de los pequeños está aumentando. Y ante esta situación, los padres nos preguntamos cómo podemos dar a nuestros hijos la base para que sean personas pacíficas y tolerantes, capaces de convivir en armonía y de respetar a los demás.
La clave está en transmitirles valores morales desde la infancia, tanto en nuestro hogar como en las relaciones con sus primeros amigos. Las siguientes ideas son una buena guía para educar al niño en la paz y el respeto.
1. CREAR UN ENTORNO TRANQUILO
Está demostrado que, en los primeros años, lo que el niño ve y aprende en casa influye en él más que el colegio o la tele. Por eso desde bebé necesita un entorno sin tensiones en el que pueda recibir nuestras señales e interactuar con nosotros. Es importante que crezca “sabiendo” que en casa se habla, no se grita ni se insulta, que se presta atención a lo que dice el otro, y que respetamos a las personas que nos rodean aunque no estemos de acuerdo con ellas.
2. MANTENER LA COHERENCIA
Debemos ser coherentes con los valores que queremos trasmitirle. Si intentamos educarle en la tolerancia y no respetamos las diferencias de opinión, si le damos un azote para que deje de pegar a su hermano o si vociferamos para que no grite, él hará lo mismo cuando se relacione con otras personas.
Para lograrlo debemos unificar criterios educativos en la pareja y ser firmes y constantes con los límites, al margen de la situación o el estado de ánimo.
3. DARLE EJEMPLO EN CADA OCASIÓN
En los primeros años la imitación es la forma fundamental de aprendizaje del niño, y sus padres son sus mejores modelos. Por eso, una regla de oro es actuar como deseamos que él lo haga. Por ejemplo, ver que mantenemos el control cuando se comporta mal (ante una rabieta, una mala contestación...) es para él una lección magistral.
4. TRANSMITIRLE VALORES A DIARIO
La transmisión de valores se produce a un nivel inconsciente y día a día, en cada intercambio con el niño. Es importante que nos acostumbremos a darle los buenos días y las buenas noches, a decir por favor y a dar las gracias. Y que nos mostremos receptivos a sus cariños y atenciones, para que él haga lo mismo.
Si estas actitudes se convierten en una costumbre para él, las aplicará con sus amigos.
5. ELOGIARLE CUANDO SE PORTE BIEN
El refuerzo positivo hace que se sienta seguro y confiado en el mundo. Hay que elogiarle cada vez que se porte bien (si lo hacemos sin que haya una razón dejará de ser eficaz) y explicarle el porqué del elogio. Así aprenderá qué actitudes suyas nos agradan y se habituará a reconocer lo positivo de otras personas y a decírselo.
6. ENSEÑARLE A ACEPTAR EL "NO"
Aceptar las frustraciones y entender que no puede salirse siempre con la suya es básico para que se convierta en una persona tolerante y pacífica. Los estudios muestran que los niños sin límites son impulsivos e inseguros(pegan, son muy rebeldes, no pueden contener la ira...)




 

lunes, 16 de enero de 2017

Viviendo la experiencia con la filosofía de lenguaje integral





Por Sofía Alvarez Orama



La filosofía de Lenguaje Integral representa un cambio radical en la enseñanza de la lengua, cambio radical asumido en nuestras aulas junto a sus niños desde el primer día de clases.


Con ellos durante estos meses, hemos vivido la experiencia del lenguaje a través de interacciones sociales, realizando notas, cartitas, cuentos colectivos, cuentos individuales, leyendo cada día, disfrutando de la lectura de los otros para los niños, como lo fue la participación de algunos padres en nuestro proyecto “Hoy te traigo una historia” quienes  haciendo un esfuerzo nos dieron de su tiempo para leer a los niños en las clases y  la visita de una famosa escritora de cuentos infantiles, como lo es Heidi Jones,  quién con una técnica especial de lectura, leyó para los niños algunos de sus cuentos.


Todas estas múltiples actividades  nos han permitido vivir la experiencia, logrando así que nuestros niños de Preparatoria en sus clases de español, sientan que leer es maravilloso porque  cuando  los niños crecen viendo que los adultos que los rodean leen para ellos, ellos también quieren leer.


Con el enfoque de la  filosofía de Lenguaje Integral  estamos motivando  a los niños a que utilicen el lenguaje para comunicar sus pensamientos, sentimientos e ideas, fomentando la escritura de temas que les resulten interesantes como su animal preferido, su cuento individual, etc.  Es necesario que en  casa también los motiven a escribir con un sentido y propósito que les permita ser felices y transmitir lo que ello desean, aprovechen así las vacaciones, haciendo un diario de sus viajes o de sus vacaciones, leyendo el mismo a su familia, creando y escribiendo cuentos.


Lean diariamente a sus hijos lo que les gusta para que disfruten del placer de la lectura y utilicen las palabras que escuchan en su contexto, conversen con ellos sobre lo que leen o sobre sus temas de interés, no permitan que nuestros niños crezcan hablando solos, o sólo con la Tablet o  la computadora, ellos necesitan de ustedes los padres para poder usar su lenguaje con un propósito real y significativo para ellos, como lo es conversar con sus seres amados,  ustedes,  sus padres.


 ¿Para qué nos sirve trabajar todo el día fuera de casa, si cuando llegamos a ella, lo hacemos tan tarde que los seres amados para quienes trabajamos tanto ya están acostados y no podemos compartir, ni conversar  con ellos?


Hoy les compartimos  el último Power Point del taller de Lenguaje Integral  con fotos actualizadas de distintos grupos de niños y padres de Primero A, B, C y D, en las que podrán ver a sus pequeños, así como fotos de nuestros niños con la escritora Heidi Jones el día de su visita.


Esperamos los talleres de Lenguaje Integral les hayan servido de mucha ayuda, gracias por sus comentarios al taller,  los mismos que nos alientan a seguir entregando lo mejor.


A leer se aprende leyendo y a escribir se aprende escribiendo, así lo vivieron sus hijos e hijas en nuestro Jardín, gracias por confiar en nosotras.