miércoles, 13 de diciembre de 2017

Identificación temprana de trastornos del lenguaje




El trastorno en el desarrollo del lenguaje es una de las manifestaciones que se observa con mayor frecuencia en el consultorio pediátrico. El hecho de hacer correcciones a tiempo de los problemas del lenguaje permite al individuo no sólo la capacidad para poder expresar todo su mundo interior, sino ayudan a mejorar la capacidad de automodulación de conductas así como la organización del pensamiento. Existen los llamados “periodos críticos” o “ventanas de oportunidad” y éstos se refieren a los periodos en que es posible adquirir ciertas habilidades o destrezas de manera natural, sencilla y perdurable. Si por alguna razón el pequeño perdió ese periodo crítico, no será capaz de utilizar esa habilidad tan bien como debería y no podrá aprenderla apropiadamente. La planificación del tratamiento incluye educación y entrenamiento de los padres, terapias de apoyo tempranas que van más allá de lenguaje, y el sistema motor es también muy importante. El personal de salud involucrado tiene múltiples roles en la prevención, detección, diagnóstico y manejo del niño con problemas de lenguaje.

Existen varias teorías acerca de cómo los niños adquieren el lenguaje, las cuales, dan respuesta a éste proceso. En todo caso somos seres bio-psico-sociales, por lo que es factible pensar que nuestro entorno, así como nuestra genética, nuestras vivencias y experiencias influyen, en mayor o menor medida, en nuestro desarrollo lingüístico. De una u otra forma, es importante tomar en cuenta que todos los niños que desarrollan lenguaje, lo hacen cursando por las mismas etapas y secuencia (prelingüística, una palabra, telegráfico, frases y oraciones simples y oraciones complejas).

La importancia de una intervención en etapas tempranas del desarrollo del lenguaje, tomando en cuenta los periodos críticos, da el éxito en la terapia, por lo que la edad a la que ésta comience, la cooperación familiar y consistencia en el tratamiento son indispensables, sin poder ignorar la enfermedad que presenta el niño; factor que no podemos dejar a un lado. Este es un proceso que requiere tiempo y constancia.

Entendiendo al lenguaje como un proceso del neurodesarrollo, el poder modificar y favorecer el desarrollo temprano del lenguaje evitará que se tengan consecuencias en etapas futuras de los procesos adaptativos, conductuales y de pensamiento.
Ref. Web. Revista Médica Clínica Las Condes

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